29 jun. 2010

"¡ De que tamaño es tu FE!"




¡Si tu fe es débil es porque débil es también tu conocimiento de la Palabra! ¡El mejor remedio para las dudas es la Palabra! En la Biblia dice: "¡La fe viene de oír la Palabra de Dios!" (Rom.10:17) Esa es la ley de la fe. Si piensas: "¡Ay, Dios mío, cuán poca fe tengo!", es porque no conoces la Palabra. ¡Porque la fe viene de la Palabra! La fe nace y crece de escuchar la Palabra de Dios. No es ningún estallido repentino. Es algo que se construye estudiando fielmente la Palabra de Dios.

Dios hasta te da la fe para creer en Su Palabra. Él es el "autor y consumador de nuestra fe" (Heb.12:2). ¡La fe no es algo que, a base del esfuerzo y la fortaleza personal, uno pueda elaborar, controlar o perfeccionar! Aceptar la fe por medio de Su Palabra es obra de la gracia de Dios. La parte que a uno le toca es simplemente la de aceptarla.

Por favor, ¡no olvides Su Palabra, porque es alimento para el alma y te da fuerzas para la lucha! ¡Lo que nos hace fuertes es la Palabra del Señor, por medio de Su Espíritu y con Su amor! Señor, ayúdanos a vivir inmersos en la Palabra de Dios, cimentados en ella. La Palabra hará crecer tu fe.

¡La fe se edifica sobre la Palabra! ¡Léela con oración y pídele a Dios que aumente tu fe! ¡Lo hará! ¡Él nunca falla! ¡Él siempre responde al corazón sediento!


¡Que Dios te bendiga y te ayude a encontrar fe!