9 oct. 2011






Si de veras tienes la compasión del Espíritu Santo, el amor de Dios y el amor de Cristo en tu corazón, ¡serás como Jesús! ¡Y si quieres saber cómo es Jesús, no tienes más que leer los Evangelios! ¡Son maravillosos!

En la Biblia dice que Jesús iba por todas partes haciendo el bien, ¡tratando de hacer volver a los hijos de Dios a la adoración del verdadero Padre; de hacer regresar a Sus corderitos al único y genuino redil del Gran Pastor y al camino de la simple verdad, del amor y de la paz, al verdadero Reino de Dios! (Hechos 10:38)

¡Estudia los Evangelios y verás cómo actuaba Jesús! ¡Estudia al Maestro Principal! ¡Que sólo hablaba de amor y de compartir y que sólo vivía para ello! ¡Que vino por amor, vivió con amor y murió por amor, para que nosotros pudiéramos vivir y amar eternamente!

Las Palabras de Jesús llenan las páginas más hermosas, inspiradas y alentadoras de la Biblia. Fue casi siempre un pacificador. Si no les gustaba Su mensaje, no los forzaba a aceptarlo. Era todo voluntario, todo "si alguno quiere". Jesús era paciente, afectuoso, amable, compasivo y misericordioso; siempre amaba y guiaba a los demás, sin empujar ni obligar a nadie, y siempre alimentaba, animaba y fortalecía a Sus corderitos.
Señor, Tú eres el mayor de todos los ejemplos de humildad y misericordia. ¡Ayúdanos a ser como Tú, Jesús!

Imagen tomada de videoclipscristianos.com

2 feb. 2011

La Certeza de lo que se espera!!!




Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Algunos creen que vivir por fe quiere decir vivir de nada, o vivir para nada, o con nada. ¡Pues están equivocados! ¡Vivir por fe significa acompañar de acción a las oraciones! ¡Significa hacer el máximo posible, dando prioridad al trabajo, y orar intensamente, dando prioridad a la oración! La fe verdadera no es pasiva. ¡Con ella se ponen las creencias en acción!

¡Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos y a los que no pueden hacerlo, pero no ayuda a los que se pueden ayudar y no lo hacen! Se rige por el principio de que "todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gál.6:7). ¡El éxito llama al éxito, y Dios bendice a los que son fructíferos y a los diligentes, a los que se esfuerzan, a los que confían y obedecen de verdad! Él siempre recompensa con creces la dedicación, la diligencia y la fidelidad. Si hacemos todo lo que podemos, Dios hará todo lo que Él pueda por ayudarnos.

En cualquier caso, no practiques una de esas religiones de inactividad, ¡practica una de hacer todo lo que sea necesario, todo aquello por lo que tengas fe! ¡Que la tuya sea una religión de "hágalo usted mismo"! ¡Haz lo que sabes que puedes hacer, y Dios hará lo demás!

19 ene. 2011

No os afanéis... Vive Hoy!!!!!!







¡Es para hoy que necesitas tener fe!

¡Es para hoy que Dios te ha dado fortaleza!
¡"Como tus días serán tus fuerzas"! (Deut.33:25)

Dios te da ungimiento para el momento y gracia para las dificultades, en el momento preciso y cuando sea necesario, ¡nunca antes! Hoy no necesitas tener fe para el día de mañana. ¡Si confías en Dios y tienes fe estarás seguro de que tu Padre Celestial te ama y de que se encargará de ti y de los tuyos!

Jesús dijo: "No os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán" (Mat.6:34). ¡No te preocupes más por el mañana! ¡Es un mandato! No es algo optativo. No es un buen consejo cualquiera: ¡es una orden! Cuando el día de mañana haya llegado, ¡Dios se encargará de todo!

"A mí no me importa el mañana. Es cosa de mi Salvador. Me falta aún la fuerza y la gracia, no quiero la preocupación." "Dulce es confiar en Cristo y en Su Palabra fiel, descansar en Sus promesas porque así lo ha dicho Él. Oh Jesús, jamás me fallas, cada día te amo más.

¡Oh Jesús, Jesús mi amigo, dame fe para confiar!"

29 jun. 2010

"¡ De que tamaño es tu FE!"




¡Si tu fe es débil es porque débil es también tu conocimiento de la Palabra! ¡El mejor remedio para las dudas es la Palabra! En la Biblia dice: "¡La fe viene de oír la Palabra de Dios!" (Rom.10:17) Esa es la ley de la fe. Si piensas: "¡Ay, Dios mío, cuán poca fe tengo!", es porque no conoces la Palabra. ¡Porque la fe viene de la Palabra! La fe nace y crece de escuchar la Palabra de Dios. No es ningún estallido repentino. Es algo que se construye estudiando fielmente la Palabra de Dios.

Dios hasta te da la fe para creer en Su Palabra. Él es el "autor y consumador de nuestra fe" (Heb.12:2). ¡La fe no es algo que, a base del esfuerzo y la fortaleza personal, uno pueda elaborar, controlar o perfeccionar! Aceptar la fe por medio de Su Palabra es obra de la gracia de Dios. La parte que a uno le toca es simplemente la de aceptarla.

Por favor, ¡no olvides Su Palabra, porque es alimento para el alma y te da fuerzas para la lucha! ¡Lo que nos hace fuertes es la Palabra del Señor, por medio de Su Espíritu y con Su amor! Señor, ayúdanos a vivir inmersos en la Palabra de Dios, cimentados en ella. La Palabra hará crecer tu fe.

¡La fe se edifica sobre la Palabra! ¡Léela con oración y pídele a Dios que aumente tu fe! ¡Lo hará! ¡Él nunca falla! ¡Él siempre responde al corazón sediento!


¡Que Dios te bendiga y te ayude a encontrar fe!

24 may. 2010

Errores, Faltas y Defectos!




¡Lo mejor que podemos hacer con los defectos, faltas, errores y debilidades, es verlos y reconocerlos sinceramente, y entonces intentar superarlos de algún modo!
Cuando nos equivocamos, Dios no nos desecha sin más. ¡Si fuera así, ya nos habría desechado hace mucho tiempo, considerando la cantidad de errores que cometemos! ¡Simplemente nos indica la manera de corregirlos y nos anima a seguir intentando!

Todos tenemos debilidades, todos nos equivocamos, pero la mejor manera de ayudarnos a nosotros mismos es afrontar la realidad. ¡Tenemos que estar dispuestos a abrir nuestro corazón y a desnudar el alma ante el Señor y nosotros mismos, a vernos tal como somos en realidad! ¡Debemos pedirle al Señor que nos ayude a ser sinceros con nosotros mismos y a vernos como Él nos ve!

¡Si somos capaces de reconocer sinceramente nuestros problemas, podremos entonces combatirlos!

¡Gracias, Señor, porque estamos aprendiendo y todavía estamos aquí a pesar de nuestros errores, faltas y defectos!

¡Sabemos que es únicamente gracias a Ti! ¡Tú nunca fallas!

6 may. 2010

¿Qué desea tu corazón?



¡Si te deleitas en el Señor y en Su servicio, Él ha prometido que te concederá las peticiones de tu corazón! (Sal.37:4)

Nada es demasiado para los hijos obedientes de Dios. Si le complacemos, no sólo recibimos todo lo que necesitamos, sino, generalmente, también lo que deseamos, y aún más de lo que necesitamos, "¡mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos!" (Efe.3:20)

El Señor está dispuesto a hacer cualquier cosa por nosotros y a darnos todo lo que nos resulte beneficioso. ¡Pero Él no siempre nos lo da todo, porque no siempre es bueno para nosotros! ¡Ya lo intentó antes con los hijos de Israel! ¡En varias ocasiones les concedió los deseos de su corazón, cuando no era bueno para ellos, pero envió pobreza a sus almas! (Sal.106:15)

Señor, Tú dijiste que si pasábamos la prueba, poniéndote a Ti en primer lugar y deleitándonos en Ti y en los Tuyos ante todo, entonces Tú nos confiarías otras cosas, todo lo que necesitáramos e incluso deseáramos, ¡porque ya no se interpondrían entre Tú y nosotros! ¡Cuando algo nos sea provechoso, dánoslo, Señor, y si algo no nos haría bien, por favor, aléjalo de nosotros! En el nombre de Jesús. ¡Amén!

9 abr. 2010

¡Sal a Navegar!





Hay mucha gente que dice: "¡Si no lo veo no lo creo! ¡Hay que ver para creer!" ¡Pero la fe no es así!
¡Para el cristiano, creer es ver! Dios quiere que primero confiemos en Él y creamos, y luego veremos la solución.

Nos hace pasar por un periodo de fe, de creer y confiar, para ver si de veras lo amamos y estamos dispuestos a confiar en Él. ¡Quiere ver si es verdad que tenemos fe! Aprecia mucho que tengamos fe para creer lo que no vemos.

¡No podemos esperar que Dios nos dé fe para enfrentar las circunstancias si estamos mirando las olas, fijándonos en nosotros u observando las condiciones en vez de poner los ojos en Dios! El hombre dice: "Quédate anclado en puerto. ¡No intentes lo imposible, o te hundirás!" Dios dice: "¡Sal a navegar! ¡Echa las redes y Yo te daré una pesca tan grande que no podrás contenerla!" El hombre dice: "¡Mira en qué condiciones está tu barca! ¡No puedes hacerlo!" Pero Dios dice: "¡Mírame a Mí!" "¡Para los hombres es imposible, mas para Dios nada es imposible, y al que cree todo le es posible!"

(Luc.5:4-9; Mat.14:29-31; Luc.1:37; Luc.18:27)

"¡Pon los ojos en Jesús, Sus promesas son verdad! ¡Pon los ojos en Jesús, Su Palabra no fallará!"